Artículo técnico · Innovak News
El óptimo desarrollo del sistema radicular de la vid es primordial para el logro del potencial de producción, tanto en rendimiento como en calidad. Desde la formación de la parra, después de ser plantada en el suelo, la actividad radicular determina, en gran medida, la capacidad para su formación.
Una vez que el viñedo entra en producción la raíz influye en la calidad y rendimiento por tres razones (Ruiz, 2005): La primera es que las raíces son el principal factor en el balance de carbohidratos en la vid. La segunda que proveen de agua y nutrientes para el crecimiento aéreo y producción de frutos. Y la tercera que recogen señales positivas o negativas provenientes del suelo que se trasmiten bioquímicamente a la parte aérea, con repercusión en la fruta.
Temas
No te pierdas la próxima edición
Ciencia agrícola, bioestimulación y resultados reales directamente en tu correo.




