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Salinidad

Factores que Influyen en la Creciente Problemática de Salinidad

Las plantas han desarrollado diversos mecanismos de defensa contra el estrés, como la activación de enzimas antioxidantes que eliminan especies reactivas de oxígeno, las cuales en exceso dañan células, proteínas y ADN. Sin embargo, el cambio climático ha limitado la eficacia de estos sistemas, afectando el crecimiento, desarrollo y supervivencia de las plantas. El estrés

Febrero 2026
7 minutos de lectura
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Artículo técnico · Innovak News

Las plantas han desarrollado diversos mecanismos de defensa contra el estrés, como la activación de enzimas antioxidantes que eliminan especies reactivas de oxígeno, las cuales en exceso dañan células, proteínas y ADN. Sin embargo, el cambio climático ha limitado la eficacia de estos sistemas, afectando el crecimiento, desarrollo y supervivencia de las plantas.

El estrés salino es multifactorial, y desencadena tres tipos de estrés en las plantas:

Estrés osmótico: la alta concentración de sales en el medio impide que la planta absorba agua, provocando deshidratación celular. “Esto afecta el crecimiento de las raíces y el transporte de nutrientes hacia la parte aérea, generando una condición similar a la sequía, aunque haya humedad en el suelo”, precisa Javier Zuzunaga, líder de proyecto europeo de Innovak Global.

Estrés iónico: las raíces quedan expuestas a niveles tóxicos de ciertos iones como sodio y cloruros, lo que disminuye la capacidad de la planta para crecer y absorber nutrientes esenciales como calcio, potasio y magnesio.

Estrés oxidativo: es un desequilibrio entre la producción de especies reactivas de oxígeno y la capacidad de la planta para eliminarlas o neutralizarlas. Si no se controla, puede afectar la integridad celular, reducir la eficiencia de la fotosíntesis y deteriorar la función radicular, lo que a su vez limitaría el crecimiento y desarrollo de la planta, y en casos extremos podría provocar marchitez o la muerte de las plantas.

El Dr. Javier Zuzunaga, líder de proyecto europeo de Innovak Global explica: la salinidad de los suelos incrementa con el uso de agua de riego de mala calidad. No es lo mismo cultivar en un “suelo salino” utilizando agua de buena calidad, lo que permite facilitar el lavado de sales, que hacerlo en un “suelo no salino” con agua de mala calidad, ya que en este último caso las sales se acumulan progresivamente y terminan afectando al cultivo, como también ocurre en los sustratos.

A esto se suma un problema creciente: en algunas zonas, el mar ha comenzado a infiltrarse en áreas agrícolas, provocando intrusión salina en lugares donde antes no existía. “Hemos dejado de prestar atención a la calidad del agua de riego, y como consecuencia, somos nosotros mismos quienes estamos salinizando nuestros propios suelos”, advierte el especialista.

Y eso no es algo puntual, sino que hoy se está viendo en diferentes zonas de producción. Por ejemplo, en Montpellier, Francia, este fenómeno ya afecta a viñedos y también a arrozales. Una situación similar se vive en Valencia, España. Como el mar está muy cerca de la ‘huerta valenciana’ y a los campos de hortalizas y de frutales como los cítricos, está provocando la salinización de los suelos. “Incluso lo he visto en otras zonas agrícolas a lo largo del territorio español”, remarca el experto.

En América Latina, un ejemplo de lo anterior es México y Perú, donde la agricultura de exportación se ha desarrollado y expandido en zonas de la costa que ya presentan problemas de salinidad en el suelo y en el agua de riego.

En el norte de Perú, hace diez años cuando visitaba los campos de uva de mesa, observaba suelos con niveles de salinidad superiores a 5 dS/m en algunas zonas. He observado cómo portainjertos como Salt Creek también se han visto afectados debido al alto nivel de salinidad en los suelos y al uso de agua de riego de mala calidad. Cabe destacar que ningún portainjerto es completamente inmune; si la salinidad en el suelo o en el agua se mantiene alta o aumenta, incluso los portainjertos resistentes pueden verse perjudicados con el tiempo. Por eso, es fundamental implementar tecnologías innovadoras y prácticas de manejo sostenible del suelo y del agua para mitigar los efectos de la salinidad y asegurar la productividad agrícola, explica el Dr. Zuzunaga.

Adaptación del artículo de la revista Redagrícola.

https://redagricola.com/balox-un-escudo-fisiologico-a-nivel-de-raices-contra-el-estres-salino/

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