Artículo técnico · Innovak News
Uno de los principales factores que afectan el desarrollo de los cultivos es la salinidad del suelo. Este fenómeno puede tener un origen natural, asociado a condiciones como el clima árido, la presencia de materiales geológicos ricos en sales o la proximidad a cuerpos de agua salada. Sin embargo, también puede deberse a factores inducidos por el manejo agrícola, tales como la aplicación excesiva o desbalanceada de fertilizantes, el riego con aguas de alta conductividad eléctrica y la deficiencia de drenaje natural o artificial.
La salinidad suele afectar a los cultivos de distintas formas. Puede provocar un estrés osmótico, que limita la absorción de agua por las raíces y genera estrés hídrico, acompañado de una asimilación limitada de nutrientes… Ocasiona toxicidad iónica, principalmente por sodio y cloruros, que al acumularse en los tejidos dañan las hojas y reducen la capacidad fotosintética. En el suelo, la excesiva presencia de sodio produce un deterioro estructural, desintegrando agregados en el suelo, lo que genera problemas de compactación, reduciendo la infiltración de agua y aire, y restringiendo el desarrollo radicular
Conocer las características de nuestros campos, sus suelos y recursos nos permite enfrentar los retos actuales. Con la implementación de nuevas prácticas y tecnologías innovadoras, es posible garantizar el desarrollo adecuado de los cultivos y asegurar la productividad, la calidad y la sostenibilidad de la agricultura.
Adaptación del artículo de la revista Redagrícola: https://redagricola.com/balox-un-escudo-fisiologico-a-nivel-de-raices-contra-el-estres-salino/
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