Sistema Radicular del Esparrágo

El espárago presenta un sistema radicular que se va incrementando constantemente siendo este muy desarrollado y el mismo que se va encargando de la fijación, absorción de agua y nutrientes, almacenamiento y circulación (Sánchez y Sánchez, 2009).

Presentan dos tipos de raíces: unas carnosas y gruesas y otras fibrosas que son delgadas y cortas (Ciren Corfo, 1987). Crecen horizontalmente en los primeros 0.5 m del suelo; de estas nacen las raicillas o pelos absorbentes, más delgadas y cuya función es la de absorción de agua y nutrientes, se incrementan especialmente durante la etapa vegetativa y disminuyen en la etapa reproductiva, para ser casi nulas en la época de descanso. Las raicillas se encuentran a mayor profundidad que las raíces carnosas por lo que pueden alcanzar un mayor desarrollo (Núñez, et al. 2008).

Las raíces carnosas perduran varios años, en cambio las fibrosas se renuevan anualmente. Las raíces carnosas tienen como función acumular reservas (hidratos de carbono, proteínas y minerales) que luego darán lugar al desarrollo de los tallos (turiones) hasta que emergen a la superficie del suelo (Serrano, 2003). El conjunto de raíces fibrosas, cilíndricas y yemas iniciales, forman una estructura irregular, que se extienden mientras la planta va alcanzando mayor edad, esta estructura es conocida como corona.

La corona, es un rizoma formado por las yemas y las raíces. Esta estructura se utiliza como uno de los métodos para la propagación comercial de la especie. La corona va creciendo gradualmente en forma horizontal; la cual está formada por varios grupos de yemas que van a dar origen a brotes tiernos llamados turiones, los cuales son la parte comestible y comercial de este producto. El desarrollo en grupo de esto últimos será sostenido durante la cosecha, debido a su preponderancia apical.

El sistema radicular del espárrago responde directamente a las condiciones de humedad del suelo, suelos bien húmedos y drenados tendrán mayor masa radicular (Núñez, et. al. 2008).

Concepto Innovador

Debido a que los turiones o tallos de espárragos (órgano de consumo de esta especie) se forman bajo la tierra, resulta aconsejable el empleo de suelo de textura liviana. Es necesario que las raíces del espárrago sean ubicadas de tal modo que pueda explorar un gran volumen de terreno, a fin de garantizar un adecuado hábitat. (Falavigna, 1986)

El incremento de la compactación en los suelos da como resultado una gran concentración de raíces en la capa superficial (0-10 cm) y en un menor enraizamiento en profundidad. En cuanto al crecimiento de las raíces estará caracterizado por un mayor grado de debilitamiento, crecimiento tortuoso, células de las epidermis distorsionadas y por células de la corteza alargadas radialmente (LIPIEC,1991). Esto repercute en el crecimiento vegetativo y a la vez en el rendimiento o calidad de las cosechas.

En suelos que contienen altos niveles de sodio, el sodio desplaza el calcio y el magnesio que son adsorbidos en la superficie de partículas de arcilla en el suelo. Como resultado, la agregación de las partículas del suelo se reduce, y el suelo tiende a dispersarse. Cuando está mojado, un suelo sodico tiende a sellarse, su permeabilidad se reduce drásticamente y, por tanto, la capacidad de infiltración de agua se reduce también. Cuando está seco, un suelo sódico se dura y se aterrona. Esto puede resultar en daños a las raíces.

Además de los cambios originados por la ramificación y extensión de la raíz, la actividad metabólica de esta modifica el entorno edáfico de diferentes formas; ejemplo, la tasa de absorción de agua e iones crea el juego de fuerzas químicas que cambian el flujo de iones en el suelo a través de flujo de masas o difusión; igualmente la exudación de iones, metabolitos o proteínas induce cambios en las propiedades químicas de la solución del suelo rizosférico, alterando la capacidad buffer del suelo, solubilizando nutrimentos fijados o precipitados y promoviendo la asociación con microorganismos benéficos como las rizobacterias y las micorrizas (TESTER Y LEIGH, 2001).

(Sánchez et al.,1998), señala que el comportamiento del cultivo del espárrago, presenta diferencias significativas entre las diferentes latitudes, debido a la marcada estacionalidad climática en el hemisferio norte, donde se presentan condiciones de un solo brotamiento. Sin embargo, para condiciones de activo crecimiento durante todo el año, como es el caso de Perú, existe una acumulación aditiva de carbohidratos en la maduración de cada generación de brotes, debido que cada brotación se considera un pequeño ciclo de vida.

En este cultivo, el incremento en el rendimiento está influido por el tamaño de la porción perenne de las plantas, comúnmente denominada “araña” o “corona”, la que produce año tras año un número mayor de yemas que dan origen a turiones de tamaño comercial y no por un aumento del diámetro de las yemas en sí mismas, ya que el grosor de los turiones es un carácter que queda definido en el primer año productivo para toda la vida útil de la esparraguera (Cointry et al., 2000). Este último aspecto indica la importancia de estudiar con profundidad la incidencia del tamaño del órgano de inicio sobre el rendimiento, tanto en volumen como en distribución de calibres de la producción.

El espárrago llega al máximo de producción a los 4 ó 5 años, dependiendo del tamaño de las “coronas” al momento de la plantación (Asprelli et al., 2005). Por esta causa, regular el tamaño del órgano de inicio, “araña” o “corona”, para una adecuada plantación, es una práctica que está cobrando mayor fuerza, con el advenimiento de nuevos híbridos y exigencias diversas de los países de destino de la producción. Muchas experiencias han demostrado que producir fuera de la estación trae aparejado numerosos daños fisiológicos a las plantas, en particular a las “coronas”, por lo que los países del hemisferio norte dependen para su abastecimiento, de las importaciones que realicen provenientes del hemisferio sur (Castagnino et al., 2006)

Teniendo en cuenta que el campo se encuentre en etapa de maduración, se realiza periódicamente las evaluaciones de corona por metro lineal (una vez por semana) en estas evaluaciones se mide los siguientes parámetros: grados brix, número de racimos, yemas diferenciadas, y yemas totales; cuando la curva de grados brix esté por encima de 20, el número de racimos esté entre 25 a 30; las yemas maduras superen las 25 o 30 unidades y las yemas totales esté con 200 unidades, estamos listos para iniciar el periodo de agoste (Riojas, 2019).

Hay que tener en cuenta que estos parámetros obtenidos durante la evaluación son referenciales ya que en muchas ocasiones se puede tener buenas lecturas, sin embargo, no se tiene una cantidad suficiente de reservas en las raíces lo que reflejará una baja producción y calibres bajos durante la cosecha; mucho depende del buen manejo realizado durante la etapa de mantenimiento o crecimiento del cultivo, como los riegos, la fertilización el clima, manejo de plagas y enfermedades (Riojas, 2019).

Existen diferentes recomendaciones para finalizar o dejar de cosechar, sin embargo se deben tener en consideración los siguientes parámetros: grados brix que debe estar como mínimo entre 10-12; se deben dejar entre 1 a 1.5 yemas por racimo que serán los futuros brotes, y la calidad del producto cosechado así como los kilos totales por hectárea (Riojas, 2019).

Referencias

• Ruiz Sch., Rafael. 2005. Raíces y Condiciones de la Fruta. Seminario organizado por Subsole: Alternativas Técnicas en Uva de Mesa II – 2005.

• Comas, Louise H. and Eissenstat, David. 2000. Assesing Root Death and Root System Dynamics in a Study of Grape Canopy Pruning. New Phytologist (2000) 147: 171-178.

• Azcon-Bieto, J. y M. Talon. 1996. Fisiología y Bioquímica Vegetal. Madrid. 1ra edición

Soluciones ECCA

Acondicionador de Suelo

Genera una buena estructura física de suelo favoreciendo el crecimiento de la raíz y las condiciones de humedad y aireación. Los Ácidos ECCA Carboxy® de tipo oligómeros que contiene Promesol® 5X, atraen partículas del suelo formando agregados que generan un buen balance entre macro y micro poros, haciendo un suelo esponjoso de fácil laboreo, mejora las condiciones de aireación y la infiltración, disminuyendo el escurrimiento del agua.

Interpretación de los datos
  • Entre los 0 y 30 cm la presión es menos de 200 PSI, las raíces no tienen dificultad para su crecimiento.
  • Entre los 35 y 40 cm la compactación es moderada, las raíces encuentran dificultad para crecer, el agua de riego a partir de esta profundidad encuentra barreras físicas para infiltrar lo que ocasiona problemas de encharcamiento y escorrentía.
  • A partir de los 300 PSI, las raíces ya no pueden penetrar, detienen el crecimiento.
  • En las 5 evaluaciones se observa que las curvas de compactación son similares

Bioestimulante para Asimilación de Nutrientes

Los ácidos ECCA Carboxy® de tipo aromático de esta formulación influyen en el metabolismo de la raíz, generando mayor viabilidad, actividad de ATPasa y toma de nutrientes.

Los tratamientos Fert. Standard + Nutrisorb L y Fertilización alta obtuvieron similares rendimientos, lo que demuestra que la planta no solo responde a la alta concentración iones en el suelo sino también a la estimulación de la raíz.